Cuando Ali y Foreman practicaban boxeo de verdad

Cabalga 1974, uno de los años más impresionantes en la historia del boxeo gracias a las dos peleas de Muhammad Ali que cambiarán el devenir del deporte. El mundo entero está pendiente de una disciplina que se come por completo la repercusión social del Mundial de Alemania, donde la ‘Naranja Mecánica‘ está dispuesta a romper los esquemas de todos los equipos.

George Foreman, un chico de Marshall (Texas), se había convertido en Campeón del Mundo al derrotar a Joe Frazier en Kingston, la capital jamaicana. Esto había sucedido en enero del 73, y, después de un año, los candidatos a arrebatarle su campeonato ya eran de sumo peso.

Un par de victorias memorables

En septiembre de 1973, el apodado ‘Rey’ de Puerto Rico, José Román, se pide un duelo en Tokio, donde acabará cayendo en cuestión de segundos. En la mismísima ronda 1, George lo tratará como si de un saco se tratase y lo destrozará contra la lona. Las páginas de los periódicos contarán lo demás…

Dicha sorpresa no es más que un presagio de lo que se le viene encima, pues, en marzo de 1974, se ve obligado a enfrentarse al americano Ken Norton. Este combate de boxeo sucede en El Poliedro de Caracas (Venezuela), y no pasará de la segunda ronda. Foreman es una bestia sin rival posible y retiene los campeonatos del Peso Pesado de The Ring, CMB y AMB.

El duelo de boxeo más grande de todos los tiempos

Capítulo aparte merecería algo como esto, uno de los combates más grandes que hayan habido y que habrán en décadas. Kinshasa es el escenario. Zaire se postra como el nuevo país después de haberse adentrado en un Mundial de Fútbol. Es el lugar de África más adecuado para crear el mejor duelo en la historia del boxeo.

Sin embargo, la diferencia horaria es brutal, y se necesita que el promotor esté dispuesto a colocar el evento principal en el ‘Prime Time‘ estadounidense. Esto significa que se peleará a las 4 de la mañana, y, por lo tanto, el público puede que no responda.

Todas las especulaciones son una broma. El Stade du 20 Mai se llena a rebosar, y no hay hueco ni siquiera para que peleen estos dos púgiles. Ali busca convertirse en campeón mundial nuevamente y demostrar al planeta de lo que verdaderamente está hecho. Foreman tiene que hacer ver que ha tumbado al verdadero rey y que ningún profesional puede toserle lo más mínimo cuando pelea.

El ambiente es inmejorable, el plano de la televisión es una brutal combinación de perfección y armonía. Recordar aquel combate es como volver a estar allí. Nadie escatima en nada. Ambos saben lo que se juegan y se dan duro. Los golpes llegan a todas partes, de todas partes. Hay tensión, la justa, pero la hay. Tres campeonatos mundiales están en disputa, pero parece que hay más en medio; mucho más.

Dos rondas que nadie olvidará

La quinta y octava ronda del combate más apasionante del deporte mundial fueron aquellas que nunca nadie podrá borrar de su memoria. Ambas demuestran el poderío de estos luchadores, y, en concreto, del gran Muhammad, quien se levantó y tumbó a George como si de una simple hormiga se tratase.

El texano comienza a castigar de una forma demasiado dura al chico de Louisville (Kentucky), hasta el punto de llegar a acorralarlo contra las cuerdas en varias ocasiones. Pero Ali nunca se rinde y, justo cuando parece que el combate caerá del lado de su rival, saca una combinación de serpiente cobra que rompe los esquemas, que cambia las puntuaciones de los jueces y que parte en dos a Foreman.

Desde esos instantes de la ronda 5, todo se destroza. Todo cae hasta que el propio George se desploma en el octavo asalto. ‘Rumble in the Jungle‘ lo apodaron los medios que realizaron la cobertura. ‘La victoria más grande de todos los tiempos’, lo llamaron los aficionados a este deporte.

Las secuelas del combate en ambos

Ali marcó una época, otra vez: Hasta 1977, es decir, después de 10 duelos, incluido un reto de resistencia en la Manila filipinas, nadie consiguió tirar a la lona al grandísimo púgil americano. Así vivió hasta que Leon Spinks marcó su momento de retirada tras dos combates. Era hora de marcharse después de tanta historia.

Foreman se retiró diez años: Cinco victorias ante Ron Lyle, Joe Frazier, Scott LeDoux, John Dino Denis y Pedro Agosto, fueron suficientes para que decidiese volver a su lugar de partida. El excampeón estaba completamente cansado de la lucha, y decidió dejarlo para siempre.

Su suerte fue que, diez años más tarde, cuando volvió, pudo conseguir hacerse el Campeón del Mundo más longevo a los 45 años de edad. Pero eso no es parte de esta historia, de esta que se refiere al año 1974, cuando Ali y Foreman practicaban boxeo de verdad y el dinero estaba en un segundo plano.

Por Francisco Javier Zambrana Durán | capitaldeporte.com

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