El renacer de los pesos Pesados

Joshua, Parquer, Wilder, Fury y Ortiz son parte de la nueva camada en esta categoría

Los pesos completos en el boxeo profesional, es una división que vive -al fin- ¿la etapa que marca una real reivindicación?
La pregunta tiene su justificación si se parte del auge que, en los últimos tres años, se observa en los cuadriláteros del pugilismo internacional. Es un auge, dicen expertos, que se lo ha dado la “nueva camada” de boxeadores -cuyas edades oscilan entre 25 y 37 años- y que trabaja en la llamada categoría “Madre”.

Todos recuerdan -en el marco del boxeo moderno- la época dorada de los máximos pesos. Una atractiva etapa que lideró Mike Tyson.

Tyson, único peleador ganador a la más temprana edad (solo 20 años) una faja mundial en los pesos completos, fue el púgil más popular durante más de una década. El gran acontecimiento se registró el 22 de noviembre de 1986 cuando despachó por nocaut en el segundo round al jamaicano Trevor Berbick.

Este resonante triunfo del entonces imberbe boxeador nacido en Nueva York impactó en el mundo del boxeo. A partir de ese momento Tyson comenzó a ganar el gran dinero. Se afirma que devengó más de 300 millones de dólares. ¡Todo un dineral para aquellos tiempos!

Pese a todos los problemas que lo afectaron, fuera de los ensogados (y hasta purgó tres años de prisión tras ser acusado de violar a una modelo), Tyson impresionó al mundo.

Pero en el 2002, en una pelea que concitó la atención de todo el orbe, Tyson fue noqueado por el británico Lennox Lewis. Ahí inició la debacle del otrora imbatible peleador newyorkino.

Evander Holyfield, quien venció dos veces (seguidas) a Tyson, (en 1996 y 1997), fue el mejor peso completo en los finales de la década del 90 y mediados de la década del 2000. Sin embargo, después de Holyfield tener serios problemas -porque ya se notaba su declive-, la división de los pesos completos comenzó a vivir sus peores momentos.

Ya la fanaticada no tenía interés por seguir a los púgiles que trabajaban en la llamada “división madre”. Los pesos pesados entraron en una seria crisis.

Se resalta también que en la época de Holyfield brilló, aunque no con la calidad, por ejemplo, que exhibió en la década de los 70, George Foreman. Foreman, quien el 30 de octubre de 1974 sufrió su primer revés tras 44 victorias al hilo, del sensacional Muhammad Alí (un duro nocaut en el octavo round), regresó a los ensogados y sorprendió al mundo.

Foreman, a los 45 años de edad -ya viejo- anestesió en el décimo round al zurdo -y joven- Michael Moore. Así Foreman se convirtió en el campeón mundial más viejo. Ganó la corona a los 45 años de edad.

La llegada de los Klichko y algo más

Con la llegada de los hermanos Klichko, (Vladimir y Vitaly), la categoría de los pesos completos tomó un “nuevo respiro”.
Aunque esa división seguía en la “lona”, al cabo de unos tres o cuatro años, por la calidad exhibida por Vitaly y Vladimir Klischko -ambos monarcas mundiales-, los pesos completos tuvieron otro respiro.

Prácticamente los estelares púgiles ucranianos trillaron un camino sin obstáculos. A todos sus rivales los vencían sin mayores dificultades.

Después de haber “masacrado” a todos sus enemigos, los hermanos ucranianos comenzaron a bajar su eficiencia.

Vitaly, con serias aspiraciones a la Presidencia de su país, fue el primero que colgó los guantes, en tanto que su hermano, dos años después, también lo hizo. Pero ambos llenaron una etapa maravillosa como campeones mundiales (pesados) al mismo tiempo.

Los pesados de ahora

El británico Anthony Joshua, Joseph Parquer, Deontay Wilder, Tyson Fury y el cubano Luis Ortiz son los más capacitados miembros del selecto grupo de los pesos completos de ahora.

El consenso de los analistas dice que Anthony Joshua, actual monarca AMB/FIB/IBO, es el mejor. Es el que más capacidad tiene no solo por su durísima pegada. También luce con dominio de los fundamentos del boxeo.

Se cree que Joshua y Deontay Wilder, tal vez este año, suban al cuadrilátero para determinar quién es el rey de la división completa de esta época.

Y desde ya, de acuerdo con el criterio de los más agudos expertos, se pronostica que una pelea entre estos dos mastodontes no pasa del décimo round.

La madrugada del pasado domingo, en Nueva York, Deontay Wilder, en un combate sangriento, derrotó a Luis Ortiz. Lo noqueó en el décimo asalto y de esa manera seguir como campeón pesado del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

Esa contundente victoria podría ser la antesala de una reyerta, tan esperada, con Joshua quien ha dicho que quiere enfrentar al estadounidense.

Así luce el pugilismo de la división “Madre”. ¿Es una señal de que el boxeo de los pesos completos se levanta de sus cenizas?

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