El Salón de la Fama del Boxeo propagó las peleas esperadas

Por Osvaldo Principi | La Nación

Canastota es un pueblo rural y de cultura indígena, distante 430 kilómetros de Nueva York, al norte, camino a Canadá, hacia las cataratas del Niágara. A sus 4500 habitantes les resulta indiferente el campeonato mundial de fútbol que conmueve al universo; en cambio, vivieron una semana estupenda y propia con las inducciones al Salón de la Fama del Boxeo Internacional (IBHOF, según su sigla en inglés) -referencia máxima de ese lugar de Estados Unidos- de tres estrellas del ring: el ucraniano Vitali Klitschko, el mexicano Erik Morales y el estadounidense Ronald Wright.

Cuando el domingo último terminó tal ceremonia, bohemia y de gran contenido histórico para este deporte, comenzó otra etapa, efectiva y atrapante, asumida por los hombres más fuertes de esta industria, allí presentes. Lograron acordar, tras arduas gestiones, la organización de las mejores peleas para el calendario de 2018.

Gran parte de la primera plana de la empresa Golden Boy, liderada por Eric Gómez y Robert Díaz, anticipó la oficialización del desquite entre el kazako Gennady Golovkin y el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez para el 15 de septiembre próximo en Las Vegas.

Este nuevo clásico del boxeo -cuyo primer capítulo terminó en empate en 2017- resultó obstruido por un sinfín de adversidades: doping de Canelo por consumo de clembuterol, su inhabilitación parcial para pelear en Las Vegas y una inesperada campaña de desprestigio a su carrera, que montó el equipo de Golovkin. Cuando las posibilidades de una revancha parecían esfumarse, se llegó a un acuerdo en la distribución de los ingresos: 57,5 % será para Álvarez y 42,5% quedará para Golovkin. Se estima un mínimo asegurado de 30.000.000 de dólares a la hora del reparto.

En otro orden, el grupo De la Hoya exhibe una confianza absoluta sobre la chance ganadora del chubutense Lucas Matthysse, campeón welter de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), contra Manny Pacquiao en la pelea que protagonizarán el sábado 14 del mes próximo en Kuala Lumpur, Malasia. Las dudas sobre el estado físico del filipino para permanecer en este deporte fundamentan el pronóstico.

Las 16.000 entradas puestas en venta en el Axiata Arena costarán entre 150 y 2000 dólares. Habrá un sector VIP de 5000. Space televisará para la Argentina.

Otra de las grandes noticias que emergieron desde el Salón de la Fama fue la confirmación del enfrentamiento por la unificación del cetro mundial de los pesados entre el estadounidense Deontay Wilder, campeón del Consejo Mundial (CMB), y el inglés Anthony Joshua, titular de la AMB y la Federación Internacional (FIB). Maurico Sulaimán, presidente del CMB, y Shelly Finkell, representante del norteamericano, debatieron el tema. Y finalmente, Wilder irá al estadio de Wembley, Londres, en octubre o noviembre, en lo que se deduce será la producción boxística más impactante de todos los tiempos.

Estos dos acontecimientos eran las asignaturas pendientes que el gran negocio del boxeo tenía para con el público, y sobre todo, la credibilidad de esta disciplina.

Mientras los excampeones mundiales argentinos Jonathan Barros y Diego Chaves ultiman sus partidas para sus combates internacionales del próximo fin de semana, se supo desde el Salón de la Fama que en el borrador preparado para los ingresos en 2020 figura como inamovible Sergio “Maravilla” Martínez. La valía de su KO sobre Paul Williams es un suceso absoluto para los historiadores estadounidenses. Algo así como una pieza de museo.

Por: Osvaldo Príncipi

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