Boxeo Argentino: Ninguna corona (ni virus)

Por Gustavo Nigrelli

Atravesamos en 2020 el centenario de la creación de la Federación Argentina de Box (23 de marzo de 1920), que de alguna manera representan los 100 años del boxeo argentino, al menos a nivel institucional.

Cien años que –extrañamente- nos agarran sin campeones mundiales masculinos –mujeres hay 8-, algo poco común desde que Argentina comenzó a tener presencia en el orbe pugilístico profesional a partir de la década del ’70 -podría decirse, de Carlos Monzón para acá-, hasta convertirse en la 3ª potencia continental, y no bajar de los 6 o 7 mejores del universo.

La idea era que la FAB realice su “Cena Centenario” –pactada en principio para el jueves 16 de abril- con algún monarca activo, y que la UPERBOX (Unión de Periodistas de Boxeo) que a la vez cumple 25 años de existencia, pudiera llegar con un par de ellos cuando realice la suya el 18 de mayo.

Pero “pandemonizados” como estamos, y en medio de una cuarentena nacional que abarca a casi todo el mundo, sabido es que se han suspendido todas las actividades deportivas locales e internacionales –con algunas excepciones-. Por ende, también los títulos en los que iban a participar púgiles argentinos como Agustín “El Avión” Gauto y Brian Castaño, que se perfilaban como posibles estandartes.

Gauto iba a combatir el 3 de abril en Panamá por la corona interina minimosca OMB vacante ante el 10º del escalafón, el puertorriqueño René Santiago García (8-2-0, 6 KO), mientras que Castaño iba a hacerlo el 25 del mismo mes en California, por el superwelter OMB, ante su titular, el brasileño Patrick Teixeira, como semifondista del choque entre Sergey Kovalev y Sulllivan Barrera, dos veteranos que pelean “por nada”.

Obviamente ambas veladas se postergaron – de mínima – y esperemos que el verbo no sea “cancelaron”, porque en boxeo nunca se sabe como inciden los tiempos y los contextos, salvo cuando se trata de un negocio muy rentable, que no parece ser el caso, aunque tanto Castaño como Gauto son los Nº 1 en sus respectivos ránkings.

Gauto hoy es el púgil de moda. Es la esperanza del boxeo argentino, el futuro, el que más mide a nivel local y en el que están puestas todas las miradas por su estilo excelso y elegante, la precisión de sus golpes, la estética de sus movimientos, y un extraño carisma por ser un minimosca, ya que para colmo parece un adolescente recién egresado del secundario.

Castaño es lo más firme a nivel internacional, invicto –Gauto también lo es-, reciente ex monarca ecuménico, que dejó inexplicablemente su corona superwelter AMB forzando a la entidad a que lo despoje por no querer defenderla ante el francés Michael Soro, esgrimiendo excusas poco verosímiles a este nivel, tras haber perdido en la licitación y tener que volver a enfrentarlo como visitante.

De los dos, el Avión era quien más chances tenía de traerse la faja, ya que corría con el caballo del comisario, era el favorito, el Nº 1 ante el 10º. Y pese a efectuarse en el exterior, era en terreno neutral, aunque -justo es advertir- Santiago es boricua como toda la OMB, desde el presidente Francisco Valcárcel para abajo.

Castaño la tenía más complicada ante Teixeira, a quien conoce de amateur y varias veces guantearon juntos. El brasileño de 29 años es más alto (le lleva más de 10 cm, 1,82 contra 1,71), zurdo, de boxeo rectilíneo y clásico, que pega lo suyo y aguanta bastante, en especial ante alguien carente de punch. Pareciera depender más de Castaño que de él cuando se enfrenten, lo cual es como tirar una moneda al aire.

Si algo se cuestiona de esta chance, bien elegida teniendo en cuenta el contexto peligroso de la categoría, es que la consigna de renunciar al título AMB en aquel entonces –según su mánager Sebastián Contursi, en intercambio de mails con DIARIO POPULAR– era mejorar la bolsa en la siguiente pelea para El Boxi, yendo a una “grande” contra uno de los popes de la división, como Charlo, Harrison, Williams, Hurd, o incluso Munguía, cosa que no sucedió.

Es más; Teixeira es el campeón más accesible del momento, pese a que ya dejaron de serlo Hurd, Williams y Harrison. Y sin saber los números, dudamos que esta vez Castaño cobre más como retador que lo que hubiera cobrado ante Soro como campeón como afirmó Contursi –si es que le pagaban, que era la gran duda del Team-.

La cuestión es que estamos acéfalos, vaya a saberse hasta cuándo, en un bache cuyo ciclo amenaza con convertirse en el más largo del post “lunaparismo”, y que cruelmente va a dejar los festejos del “Siglo” y las “Bodas de Plata” sin champagne.

Fuente: Diario Popular

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