Las opciones de Danny García parecen muchas, pero son pocas

Por Bernardo Pilatti | espn.com.ar

Danny García cumplió con lo que de él se esperaba y venció por KO a Brandon Ríos. Era su regreso luego de aquella derrota en pelea cerrada contra Keith Thurman que le arrebató el título y el invicto. Esta batalla era algo así como un pre-calentamiento. No hay que entusiasmarse en demasía, estaba obligado a ganar con autoridad. Lo hizo y ahora comienza otra historia.

Deberá enfrentar a un oponente de mayor nivel y seguramente por algún título mundial. ¿Keith Thurman, Errol Spence Jr, Shawn Porter? Esos tres en cierta forma fueron parte del show del fin de semana. Spence vía Twitter lo retó a pelear, Thurman- presente en la arena – con su habitual oratoria filosófica le advirtió que “no te desesperes muchacho, ya te llegará la oportunidad” y Porter armó su “escandalete” para las cámaras. Hubo mucho ruido en el ring del Mandalay Bay, pero muy pocas nueces se podrán romper a la hora de imaginar el futuro inmediato de García.

Danny García dijo que “no puede enfrentar a todos al mismo tiempo”, se permitió colocarse en el lugar del “mejor vendedor de boletos” y poco menos se calzó el traje de la súper estrella del peso welter. Y la realidad es que “este Danny García” aún no ha llegado a las 147 libras. Mejor dicho, en su única pelea consistente en este peso, perdió.

Si observamos con atención su palmarés, previo a ese KO sobre Ríos, hay que viajar tan lejos como al 14 de septiembre de 2013 para encontrar su última gran actuación, la decisión unánime sobre Lucas Matthysse en 140 libras. Luego, en 2014, pasó por una terrible experiencia cuando enfrentó a Mauricio Herrera en Puerto Rico y “El Maestro” le hizo ver las nubes, en una pelea que García venció con polémica decisión mayoritaria. Muchos, entre los que me cuento, lo vieron perder esa noche. Cinco meses después empezó su proceso de subida a los welter y le pusieron un rival a modo, Rod Salka al que – en un combate sin pena ni gloria – noqueó en dos asaltos. Luego, también en peso intermedio y sin títulos en juego venció, otra vez por decisión mayoritaria a Lamont Peterson y unos meses después debutó oficialmente en las 147 libras ante una víctima propicia, Paul Malignaggi al cual despachó en nueve asaltos.

Su pelea siguiente fue por un oportuno título vacante del CMB y ante un oportuno rival con su carrera en caída libre, Robert Guerrero al que venció por decisión unánime. Un Guerrero que de tal le quedaba poco y nada, luego de esa pelea lo venció David Emanuel Peralta y en su última pelea lo noqueó y lastimó Omar Figueroa obligándolo a anunciar su adiós al boxeo. Ya era tiempo.

No hay méritos mayores en la conquista del título para García, desde que abandonó las 140 libras por la puerta del fondo, en aquella pelea contra Mauricio Herrera, su carrera ha sido poco y nada. Después de Guerrero venció a Samuel Vargas en su primera defensa y luego historia conocida, perdió el título ante Thurman.

Su última pelea fue contra un rival como Brandon Ríos que había abandonado el boxeo luego de ser noqueado por Tim Bradley en 2015, después decidió proseguir y desde entonces (27 meses) había peleado una sola vez. En los nueve asaltos que duró la pelea, García fue mejor que Ríos, pero es imposible definir si “García fue mejor que García”, no tuvo un rival a tono con su prestigio.

En resumen, al Danny García que alguna vez nos obligó a elogiarlo cuando se convirtió en doble monarca de los welter Jr., aún lo estamos esperando ¿Podrá repetir en 147 libras? Tengo mis dudas, al único rival a la altura de sus credenciales (Thurman) no le hizo ni cosquillas. Por ello, es necesario preguntarnos qué lugar ocupa García en medio de toda la calidad reunida en la división y que pelea le conviene al trayecto cómodo que, al parecer, desean mantenerle. En esa ecuación, parecería que hay solo un rival contra el cual puede tener posibilidades.

TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN A LUCAS MATTHYSSE

Keith Thurman tiene dos títulos, el de súper campeón AMB y el regular CMB. Viene de una lesión y dispuesto a no regalar sus cinturones. Todavía le están buscando un rival cómodo para su regreso y es posible que luego de ese rival, el que le siga también sea cómodo. Errol Spence Jr tiene fecha marcada, pero no hay rival confirmado. Todo le apunta al mexicano Carlos Ocampo que es el mejor posicionado en el ranking de la FIB. En la OMB el monarca es Jeff Horn y ya sabemos que va contra Terence Crawford en una pelea cuyo ganador si o si se las verá luego con Manny Pacquiao.

¿Qué nos queda? Shawn Porter es una opción que difícilmente hoy interese. Su boxeo es complicado para García, veríamos una pelea fea y enredada y para colmo sin títulos en juego. Sería una sorpresa ver a esos dos frente a frente, no obstante si deciden pelear no habrá conflictos de promotoras y será fácil llegar a acuerdos. La otra opción es lejana desde el acuerdo entre promotoras, pero sería la más coherente y que directamente favorecería a Danny García: su revancha con Lucas Matthysse, el campeón regular de la AMB.

García ya está en el ranking de ese organismo y Matthysse aún no tiene rival. Enfrentarlo para García significaría una opción de título inmediata. Si sumamos que este Matthysse en desempeño boxístico es inferior al que enfrentó en el 2013, a esa batalla Danny iría como claro favorito. Si gana, compartiría las diademas de la AMB con Thurman, quedaría alineado para enfrentar eventualmente a Manny Pacquiao que también fue incluido en el ranking del organismo e incluso al propio Crawford en caso este venza a Horn y decida buscar unificar cinturones.

Visto desde la perspectiva de las empresas promotoras, García vs. Matthysse puede verse muy lejana, pero, si por una vez se recurre al sentido común no tengo dudas que esa batalla será una realidad. Título revancha y dos grandes nombres enfrentados. Esperemos de que ocurra.

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