Lee Selby anunció su retiro del boxeo tras caer con Lemos en el Luna Park

Después de 27 años de boxeo, es tiempo de colgar los guantes”. Con esa frase, Lee Selby anunció hoy su retiro oficial del boxeo, tras una extensa y exitosa carrera. El ex campeón mundial galés decidió dar por terminado su campaña, luego de caer ante Gustavo Lemos por nocaut técnico en el quinto asalto en disputa de la eliminatoria final al título mundial ligero de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), el pasado 26 de marzo nada menos que en el estadio Luna Park, en el combate estelar de la velada televisada en vivo por TyC Sports TyC Sports Play en su ciclo Boxeo de Primera.

Las diferencias en la noche del mítico escenario porteño fueron notorias. El invicto argentino demolió al galés que más allá de su experiencia y mayor talla, no tuvo manera de frenarlo. Sin nada en el debe, a lo 35 años decidió poner fin a su vasta carrera, que no se verá empañada. Fue justamente en una noche de Luna, donde subió por última vez al ring.

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En esa noche mágica de Corrientes y Bouchard, frente a un estadio casi colmado -dentro de lo que estaba habilitado-, el galés se vio ampliamente superado por un Lemos sobresaliente. Lemos (28-0, 18 KOs), que llegaba como N° 3 del ranking mundial ligero FIB, además de vigente campeón latino superligero FIB, y que fuera monarca latino FIB y juvenil FIB de los ligeros, arrolló a Selby (28-4, 9 KOs), N° 4 del mismo escalafón, ex campeón mundial pluma FIB, además de ex monarca británico y europeo pluma, e intercontinental ligero FIB, que prácticamente no pudo hacer nada para evitarlo. Con una intensidad fuera de lo común, el bonaerense salió a llevárselo por delanteLo sometió a un marcado castigo desde el segundo round hasta enviarlo una vez al suelo en el cuarto y dos en el quinto, que pusieron fin al combate. Y con ello, el bonaerense se convirtió en retador obligatorio al título mundial ligero FIB, hoy en manos del invicto australiano George Kambosos, también monarca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

“El tiempo no espera a ningún hombre. Me está costando cruzarme en el tú por tú con estos jóvenes muchachos, diez años menor que yo”, había dicho Selby, de 35 años (contra los 26 recién cumplidos del bonaerense) esa misma noche en los pasillos del Luna Park, adelantando lo que ya pasaba por su mente. Exactamente diez días después hizo oficial la noticia:

 

“Después de 27 años de boxeo, es tiempo de colgar los guantes. Campeón galés, celta, británico, Commonwealth, europeo y mundial FIB. Me despido del ring sin arrepentimientos, feliz, sano y con mi familia financieramente asegurada. Gracias por todo su apoyo”.

 

 

 

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El nacido en Barry, Gales, anunció su retiro de los cuadriláteros a través de una publicación en sus redes sociales. Además de la frase inicial, adjuntó su emotiva carta, que bien vale leer.

“Después de 27 años como boxeador amateur y profesional, sé que es el tiempo correcto de colgar los guantes.

Habiendo sido criado en el plan subsidiado de viviendas de Barry, sur de Gales, uno aprende temprano acerca de adversidades. Para muchos jóvenes, la carga de crecer en la pobreza se lleva su cuota. Pero el boxeo me salvó más de lo que jamás pensé posible.

Habiendo sido criado en el plan subsidiado de viviendas de Barry, sur de Gales, uno aprende temprano acerca de adversidades. Para muchos jóvenes, la carga de crecer en la pobreza se lleva su cuota. Pero el boxeo me salvó más de lo que jamás pensé posible.

 

 

Estaré por siempre agradecido a mi mamá y mi papá que me llevaron junto a mi hermano al Rhoose Amateur Boxing Club (…). Tuve cerca de 90 combates amateurs, pero fue mi hermano Andrew quien fue la atracción estelar para la familia Selby en el amateurismo.

Mi carrera profesional comenzó con poca ostentación en pequeños shows en el Newport Centre. Me dio una lección de humildad empezar en lo bajo y con bolsas pequeñas, y lo hizo todo más dulce para mi equipo y yo cuando fuimos ascendiendo a lo alto contra todos los pronósticos.

Estoy orgulloso que el equipo con el que comencé fue el mismo equipo con el que finalicé mi carrera, y estoy agradecido por el viaje de 14 años como profesional que compartimos en medio de las altas y bajas. Mis managers Chris y Jamie Sanigar, las interminables horas en el gimnasio con mi entrenador Tony Borg y los experimentados segundos Billy Reynolds y Nigel Christian. Todos podemos mirar para atrás hacia un trabajo bien hecho.

Tuve que hacer las cosas de la manera difícil, a través de la ruta tradicional ganando cada título posible en el camino incluyendo el galés, celta, británico, Commonwealth, europeo y mundial FIB (…). Defendí el título mundial en cinco ocasiones. De mis 32 combates, 22 fueron ya sea por título o combates a doce rounds.

Estoy orgulloso de haber sido el decimosegundo galés en ganar un título mundial y mi nombre estará por siempre en los libros de récords junto a esos grandes peleadores. Cuando miro hacia atrás en mi carrera, he realizado todo aquello que me propuse obtener.

Traté de ser un buen campeón y tratar a la gente con respeto. Siempre he demostrado la importancia del trabajo duro y el sacrificio para obtener mis objetivos. He experimentado victorias asombrosas, pero también aprendido las valiosas lecciones en una derrota que me hacen el hombre que soy hoy. Espero que mi carrera pueda ser una inspiración para aquellos boxeadores comenzando en eventos pequeños, que (vean que) sus sueños pueden convertirse en realidad.

Una vez que el dinero comenzó a llegar, agradezco que mi manager me enseñó la importancia de invertirla y siempre nos apegamos al lema ‘compra casas, no Bentleys’. A cualquier joven boxeador allá afuera, créanme, no hay dinero ganado más duramente que la bolsa de un boxeador y se va tan rápido como viene. ¡Así que gástenlo inteligentemente!

Un agradecimiento especial a mi familia. A mi mamá Frankie, por todos sus sacrificios, y estoy bendecido que tuvo la oportunidad de verme coronarme campeón mundial antes de que falleciera en 2017.

A mi hermano Michael, que falleció después de mi segunda pelea profesional. Sé que siempre estaba mirándome desde arriba mientras usaba su apodo ‘Slinky’ en mis shorts de pelea. A mi padre Lee Selby Sr., quien fue el primero en incentivarme a ponerme los guantes y estuvo a mi lado durante cada campo de entrenamiento. A mi hermano Andrew, quien siempre me brindó la motivación de siempre simplemente intentar ser tan bueno como él en el gimnasio. Mi pareja Meggie y nuestros tres hijos por su amor y sacrificio mientras yo perseguía mis sueños para darnos a todos un futuro mejor.

(…) Mi mayor agradecimiento va para todos mis fanáticos. Su apoyo a lo largo de los años ha sido increíble.

Me despido del ring sin arrepentimientos, feliz, sano y con mi familia financieramente asegurada. El boxeo ha sido mi vida y estoy seguro que mi involucramiento en el deporte continuará en los próximos años mientras fijo nuevos objetivos. Gracias boxeo”.

Lee Selby

Selby se midió a los mejores del planeta. Tras vencer a nombres de la talla de los británicos Stephen Smith, Martin Lindsay, Ryan Walsh, Rendall Munroe, el rumano Viorel Simion y el australiano Joel Brunker. Su noche consagratoria llegó el 30 de mayo de 2015 cuando destronó al ruso Evgeny Gradovich en decisión técnica y fallo mayoritario del título mundial pluma FIB. Tras ello, lo defendió ante nombres como el mexicano Fernando Montiel, el estadounidense Eric Hunter, el argentino Jonathan Barros, y el mexicano Eduardo Ramírez, hasta que el 19 de mayo de 2018 lo cedió a manos del inglés Josh Warrington en fallo dividido.

 

 

Luego de ello subió de categoría. Ya en ligero superó al estadounidense Omar Douglas y al ex campeón mundial escocés Ricky Burns, y llegaba del 31 de octubre de 2020 caer frente al australiano George Kambosos -actual monarca unificado- en decisión dividida.

Selby aventajaba a Lemos en ocho años más como profesional (debutó en 2008, contra 2016 del bonaerense) y sobre todo en experiencia frente a rivales de mayor oposiciónPero la actualidad, juventud, frescura y, sobre todo, potencia y fortaleza física, fueron fundamentales para la victoria del argentino, que ahora espera su chance mundialista.

El Luna Park fue testigo del último acto de Selby. Un campeón que se despide por la puerta grande.

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