Schramm destruyó a Vargas y Botelli se coronó sobre Luques Castillo

Tenía la responsabilidad de recuperarse, y regresó a la victoria. Emmanuel Schramm destruyó a José Vargas, por nocaut técnico en el tercer asalto, y así reconquistó el título latino plata superwelter del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), que se encontraba vacante, en uno de los combates estelares de la velada desarrollada en la noche del viernes en el Polideportivo Municipal Eva Perón, en General Madariaga, provincia de Buenos Aires, televisada en vivo por TyC Sports y TyC Sports Play en su ciclo Boxeo de Primera.

En el otro combate titular de la noche, Nicolás Botelli se impuso sobre Alan Luques Castillo, por puntos, en fallo unánime, tras diez asaltos, y así conquistó el título argentino pluma, que se encontraba vacante.

Luego de resignar su invicto en su última presentación, tenía la obligación de lucir. Desde la primera campana, Schramm (ahora 14-1-1, 9 KOs) exhibió las notorias diferencias de jerarquía, contextura física, boxeo y pegada, para sacar amplias ventajas Vargas (8-3, 2 KOs), que no pudo hacer absolutamente nada. A pocos segundos de iniciada la pelea, el apodado “GES” conectó una resonante derecha boleada a la sien, con que lo envió al suelo. Mientras recibía la cuenta, Vargas escupió su protector bucal por lo que fue penalizado con un punto de descuento. Como si fuera poco, justo antes del primer descanso el bonaerense impactó un gancho zurdo al parietal y volvió a derribarlo. Luego de dominarlo en el segundo, la definición se veía venir. En el tercero, el N° 7 del ranking argentino superwelter salió a arrollarlo. Con su potencia sobre un chubutense desgastado, lo puso contra las cuerdas donde lo sometió a placer con cruzados, boleados y ascendentes al rostro, hasta que el árbitro Gustavo Tomás decretó correctamente el final.

Previo a la definición, todo fue de Schramm. Por jerarquía, contextura física y boxeo, era cuestión de tiempo. Rápidamente, el bonaerense descargó esa resonante derecha boleada a la sien, con que lo envió a la lona. Luego del descuento de un punto por arrojar su protector bucal, Vargas ya padecía el trámite. Justo antes del primer descanso, “GES” impactó su gancho zurdo al parietal, con que lo puso nuevamente en el suelo.

El final se veía venir. Luego de dominarlo en el segundo, en el tercero el bonaerense salió decidido. Con un potente cross zurdo a la sien, lo recibió haciéndolo retroceder. Tras ello, lo llevó contra las cuerdas y lo castigó a placer con sus profundas izquierdas y derechas cruzadas a la mandíbula de un Vargas sumamente conmovido, ya sin respuestas, por lo que Tomas se interpuso y decretó correctamente el fuera de combate.

A los 26 años, Schramm, que registró 69 kg., que tras un sólido paso en el país registró una victoria en Nueva York sobre el armenio Nikoloz Sekhniashvili en agosto de 2021, reconquistó el cetro latino plata que había obtenido el pasado 29 de diciembre cuando superó a Nicolás Verón en fallo unánime, y se recuperó de su único revés, el 15 de abril cuando fue dominado por Cristian Ayala en decisión unánime. Sobre Vargas (66,800 kg.), sacó chapa de favorito y volvió a festejar.

En el otro combate titular de la noche, Nicolás Botelli (56,900 kg. y 12-7, 6 KOs) se impuso sobre Alan Luques Castillo (57 kg. y 27-12-2, 10 KOs), por puntos, en fallo unánime, tras diez asaltos, y así conquistó el título argentino pluma, que se encontraba vacante.

Las tarjetas de los jueces fueron: Mariano Páez 96-94, Guillermo Armani 96-93, y Juan Cruz Minjolou 98-92, todas para Botelli.

Luego de un inicio equilibrado, Botelli, N° 4 del ranking argentino pluma, comenzó a hacer pesar su potencia en la media y corta distancia. Si bien Luques Castillo, N° 3 del mismo escalafón y ex campeón sudamericano, respondía con su mayor oficio y precisión por adentro, la presión del salteño se hacía sentir. Botelli avanzaba y descargaba sus derechas cruzadas muy pesadas al rostro del cordobés, y en gancho al cuerpo. A pesar de la movilidad de Luques Castillo, el apodado “Pitbull” soltaba sus potentes derechas que detenían el andar rival. Dentro del trámite equilibrado, el salteño sacaba exiguas diferencias en la primera mitad.

Con su experiencia, “El Lumbriz” reaccionó, y combinó rectos y cruzados a la mandíbula. Veloz, filtró punzantes envíos por adentro de la guardia al rostro. Los dos se mantenían en pelea, alternando el dominio. Los capítulos, sumamente equilibrados, se definían por detalles. En el noveno, con ambos buscando, Botelli mejor plantado abrió la defensa rival y repitió su profundo cross diestro a la mejilla. En la misma tónica en el décimo, “El Pitbull” logró por primera vez desbordarlo con una izquierda curva al cuerpo seguida de tres potentes cross diestros al mentón, para cerrar una más convincente actuación.

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