De estar preso sin razón a pelear por un título en Inglaterra

Por Sergio Stuart – Diario Olé

El deporte da revancha es una frase que, no por trillada, es incorrecta. Así se da en este caso con Lucas Bastida, aunque la chance que busca el marplatense no le llega luego de haber besado la lona literalmente, sino virtualmente, tras pasar varios días tras las rejas en Batán, cárcel que, vaya paradoja, también alojó a otro mediano, Carlos Monzón. Al cabo, la Justicia lo absolvió.

La historia es la siguiente.

El actual campeón sudamericano de los medianos se las verá el sábado con el inglés Josh “Pretty Boy” Kelly, en busca del título internacional superwelter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), que se encuentra vacante. Éste será el combate estelar de la velada que se desarrollará en el Vertu Motors Arena de Newcastle, Inglaterra, que a nuestro país llegará por la pantalla de TyC Sports.

Quien gane esta pelea que las apuestas dan claramente a favor del local (1,05 por cada dólar apostado a 9 para el argentino, con 25 el empate), se posicionará en el ranking para ilusionarse con un posterior combate mundialista.

Bastida y su equipo en Inglaterra (Argentina Boxing Promotions).

El Tornado (18-1-1, 10 ko), actual N° 1 del ranking argentino, lleva cinco defensas del cetro que conquistó el 11 de enero de 2020 al vencer a Gonzalo Chaparro en el primer round en su Mar del Plata natal; la última fue el 20 de mayo, victoria también por KO en el segundo al boliviano Luis Rivero.

En dos días vivirá su esperado estreno internacional frente a Kelly (11-1-1, 7 ko), olímpico en Río de Janeiro 2016, que como profesional ya ha sido monarca internacional de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y del Imperio Británico (Commonwealth) de los welters, venciendo a importantes nombres, y viene de despachar el 17 de junio al húngaro Peter Kramer por nocaut técnico en el cuarto. Cuidado.

“Estoy muy feliz de estar aquí para la primera gran pelea de mi vida. Llego de la mejor forma, con un entrenamiento muy intenso y a consciencia, y con el objetivo de demostrar para qué estoy, que es no solo ganar, sino dar un gran espectáculo. Vine por la victoria”, dijo Bastida, confiado, desde Newcastle. El bonaerense llegó a Gran Bretaña con su promotor y manager, Mario Margossian, y sus entrenadores Fernando Sosa y Carlos Olivera.

Hasta aquí, las ilusiones y el presente del argentino de 25 años (tres menos que su rival), al que le sobra pegada en el plano local y va a probar su estilo clásico ante quien pintaba para ser el nuevo Oscar de la Hoya, con grandes condiciones, pero que perdió con el armenio David Avanesyan el año pasado y decayó, pese a lo cual sigue siendo el amplio favorito.

Bastida, y no es para menos, tiene la cabeza puesta en su peligroso rival, lo cual ya es una pelea ganada luego del episodio que atravesó.

La acusación a Bastida

El boxeador fue detenido el pasado 8 de febrero tras presentarse en la Comisaría de la Mujer y la Familia, donde una joven de 19 años había radicado una denuncia 48 horas antes, acusándolo de haber abusado de ella en un baño de un gimnasio ubicado en el barrio marplatense de Don Bosco. A partir de la denuncia se constataron lesiones compatibles con el hecho denunciado, por lo que el fiscal solicitó la detención del boxeador y ordenó el secuestro de su teléfono celular.

Paralelamente, y a partir de esos hechos, la Federación Argentina de Box suspendía provisoriamente a Bastida hasta que se aclarase su situación judicial.

El bonaerense estuvo diez días preso, clamando por su inocencia, igual que hacía su pareja y madre de la hija de ambos (en ese momento, embarazada), Zoe Fernández, quien en Facebook escribió: “Lucas es inocente y lo están escrachando injustamente por todos lados sin conocerlo. El que lo conoce sabe la clase de persona que es y sería incapaz de hacer algo así. Vamos a demostrar que todo es una mentira”.

La situación del púgil comenzó a cambiar el 17 de febrero cuando Rosa Frende, jueza de Garantías, resolvió la excarcelación de Bastida atendiendo a que no tenía antecedentes penales ni existía riesgo de fuga. Luego, el 2 de marzo, el fiscal Leandro Arévalo solicitó el sobreseimiento por falta de pruebas. Finalmente, el 9 de abril, la doctora Frende dictó aquel sobreseimiento “irrevocable y definitivo por la inexistencia de delito”, entendiendo que el deportista había sido falsamente acusado.

“Sin tener ninguna culpa, padecí el peor momento de mi vida”, decía Bastida, quien ahora tiene su revancha. Gane o pierda el sábado.

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