Usyk y la invasión rusa a Ucrania: “Por favor, Dios, no dejes que nadie me dispare”

Todos los días que estaba allí, rezaba y pedía: ‘Por favor, Dios, no dejes que nadie intente matarme. Por favor, no dejes que nadie me dispare. Y por favor, no me obligues a disparar a otra persona‘”, comenta Oleksandr Usyk en una entrevista que publica The Guardian. El púgil ucraniano ultima los días antes de su pelea con Anthony Joshua de este 20 de agosto en Jeddah (Arabia Saudí), una revancha que se fue demorando tras la invasión rusa de Ucrania, que obligó al campeón del peso pesado a regresar a su país.

Usyk recuerda cómo fue el día en el que la invasión rusa de su país fue una realidad. “Fue el 24 febrero, el día en que mi hija Yelizaveta cumplió 12 años y, por supuesto, lloró un poco. Mi esposa habló con ella y le explicó lo que había sucedido, y pronto mi hija entendió muy bien a qué nos enfrentamos todos en Ucrania”, recuerda el campeón de lo pesados de la WBA, IBF y WBO.

Usyk se marchó de Londres para ir al frente. Aquellos días sus hijos le preguntaban “¿por qué nos quieren matar?”. Ahora, meses después, la pregunta se repite, pero el púgil tiene una respuesta: “Les explico a mis hijos que los rusos están tratando de matarnos porque son gente débil. También les digo que esta es la misma razón por la que no van a ganar la guerra. Somos más fuertes que ellos”.

El tiempo en el frente le pasó factura psicológica y físicamente. Reconoce que en el primer mes perdió casi 5 kilos. El momento más duro fue al inicio de la invasión porque no estaba con su familia. “Superé esto porque recé a Dios y volví a sentir confianza”.

Su casa familiar en Vorzel fue asaltada por soldados rusos que la usaron como base por un corto tiempo. No se esconde cuando se le pregunta sobre si cree que el paso del tiempo ha normalizado el conflicto: “Algunas personas no están haciendo lo suficiente para ayudar a Ucrania. Mucha gente está tratando de esconderse y simplemente esperar hasta que termine la guerra y esperar que no los toque, pero es no es posible, les acabará tocando de un modo u otro”, reconoce a The Guardian.

El campeón del mundo acaba de lanzar una colección de arte digital. Quiere recaudar 2 millones de dólares para la Fundación Usyk, que apoyará la ayuda humanitaria para los ucranianos que necesitan atención médica, refugio y alimentos.

Ahora sólo piensa en el combate con Joshua. En abril recibió un permiso especial para poder dejar su país y comenzar a prepararse para el combate de revancha ante Anthony Joshua. “Voy a boxear como si fuera una pelea normal, así que no sé nada de Joshua. Pero no seré tan bueno como en cualquier otra ocasión en la que haya peleado. Estare mejor“. Luego tiene previsto a volver a Ucrania.

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