‘Vaquero’ Navarrete, de albañil a ser campeón del mundo y garantía de espectáculo

Emanuel ‘Vaquero’ Navarrete (35-1, 29 nocauts) reúne todos los requisitos que se le piden a un boxeador mexicano de cepa. Es fuerte, inteligente y va sobrado de carisma. Con el típico sombrero que da sentido a su apodo, la sonrisa que porta antes y después de sus combates funge como antifaz perfecto para engañar a sus rivales. Cuando suena la campana, no hay marcha atrás: toca repartir golpes y ponderar el orgullo de una raza de campeones.

A sus 27 años ya ha ostentado dos títulos del mundo (supergallo y pluma). El sábado hará la tercera defensa de su cetro de las 126 libras contra el también mexicano Eduardo BáezVaquero rompió con la promotora Top Rank por unos meses, pero llegó a un nuevo acuerdo para volver a trabajar con ellos. La omnipotente promotora de Bob Arum fue le encargada de catapultarlo al estrellato en suelo norteamericano hace cuatro años.

Por Omar Peralta – Yahoo Deportes

Pero nada fue regalado. Para llegar al título del mundo, Navarrete disputó 26 peleas en seis años alternando en gimnasios municipales, pequeños auditorios y salones. Todo a su tiempo. Debutó profesionalmente a los 17 años, el 12 de febrero de 2012, y su récord invicto quedó para los recuerdos apenas en su sexta pelea: perdió la final del torneo Cinturón de Oro ante Daniel Argueta. Con esa mancha en su historial, no tuvo otra opción que hacer el camino completo.

Acumuló 20 victorias al hilo para llegar al día del destino: el 8 de diciembre de 2018 contra el ghanés Isaac Dogboe. Esa noche, en el Teatro Hulu del Madison Square Garden, el mexicano hizo la pelea de su vida: soltó goles al por mayor, haciendo un uso excelso de sus largos brazos, y mantuvo a raya al campeón defensor. Jamás se dejó intimidar por el rival ni por el contexto —fue su primera pelea en Estados Unidos y jamás había enfrentado a un púgil de ese nivel—.

Al finalizar los 12 rounds, Navarrete salió airoso con una sólida decisión unánime que sorprendió a todo México. En la revancha, volvió a superar a Dogboe por nocaut técnico. Después realizó cuatro defensas exitosas hasta dejar el cetro vacante en julio de 2020 y subir de categoría. Tres meses más tarde, en octubre, venció a Rubén Villa para firmar su segundo reinado, ahora en la división de los pluma. Hasta el momento, ha hecho dos defensas exitosas. Su récord en combates titulares es de 9-0 con 7 victorias por nocaut.

La fortaleza de Navarrete se forjó entre mezcla de de cemento y herramientas de trabajo pesado. Fue albañil al mismo tiempo que perseguía el sueño de ser boxeador profesional. “Me tocó trabajar en la construcción como tres años, entrenaba y trabajaba, se me complicaba porque a veces tenía pelea en 15 días, pero yo tenía que seguir trabajando en la construcción, hasta que se me dio la oportunidad de enfocarme en el boxeo y pues ahí logramos esta oportunidad”, contó para ESPN.

El fututo augura grandes oportunidades para el Vaquero. Tuvo conversaciones con Shakur Stevenson, joya del boxeo estadounidense, para realizar una pelea de ensueño. “Es peleador muy preciso, no falla, pero quiero un reto de esos. Si me va a noquear, me va a noquear”, se sinceró Navarrete en charla con No puede jugar boxeo. También se ha hablado de una pelea con Óscar Valdez, que también trabaja con Top Rank y milita una división arriba (lo que no sería problema, pues Navarrete ya planea su ascenso de pluma a superpluma). Un choque entre mexicanos sería garantía de emoción. Erik Morales y Marco Barrera han dicho que esa pelea podría superar a las que ellos protagonizaron.

Lo mejor en el camino de Emanuel Navarrete todavía está por llegar. En una época en la que no abundan ídolos, el Vaquero ha alzado la mano para opositar por un lugar selecto en el boxeo mexicano. Vive el momento más dulce de su carrera, pero la tirada es clara: hacer historia. Opciones no le faltan. Argumentos, menos.

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