Chino Maidana: “Algunos reniegan de su pasado en vez de estar orgullosos”

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Marcos René Maidana es, sin lugar a dudas, el último boxeador argentino en haber generado una adrenalina sin igual cada vez que subía al cuadrilátero. Y eso quedó demostrado en peleas como las que protagonizó contra Víctor Ortiz (cuando se calzó por primera vez un título del mundo), ante Adrien Broner y, por supuesto, la primera de las que tuvo ante Floyd Mayweather Jr., uno de los mejores libra por libra de la historia.

Alejado del cuadrilátero desde diciembre de 2014, el Chino de Margarita (Santa Fe) se volcó de lleno al negocio de los puños y levantó su empresa promotora, la cual, como no podía ser de otra manera, se llama Chino Maidana Box Promotions. El excampeón mundial, en categoría welter junior y welter de la Asociación Mundial de Boxeo, llegó para quedarse y “pelearle” golpe a golpe a tres pesos pesados del mercado como lo son Osvaldo Rivero, Mario Margossian y Mario Arano.

En su paso por Mendoza, donde realizó una velada en el estadio Vicente Polimeni de Las Heras, el Chino visitó MDZ para hablar no solo de boxeo, sino también de cómo ve el país; sus ganas de instalarse en la provincia; y el apoyo a Daniel Orozco, uno de los precandidatos a Gobernador por la UCR local, quien en la previa del festival del pasado 5 de noviembre empapeló el Gran Mendoza con una foto suya junto al boxeador, mitad promocionando el evento, mitad utilizándolo en precampaña.

-¿Cómo andás Chino?
-Muy contento de estar en Mendoza porque es una provincia donde el boxeo importa mucho y donde se le está dando un buen lugar, sobre todo el intendente Daniel Orozco, que está trabajando mucho.

-Sos un tipo que salió de abajo, en Margarita, Santa Fe. Las pasaste todas, desde las necesidades hasta conocer la fama. ¿Cómo ves al país?
-No estoy muy metido en el tema del país y la economía. Sé que por ahí está un poco mal, pero se puede seguir para adelante. Las cosas pueden cambiar.

“No estoy muy metido en el tema del país y la economía. Sé que por ahí está un poco mal, pero se puede seguir para adelante”.

-Hace 8 años dejaste el boxeo y hoy con tu empresa promotora llegaste para hacer ruido…
-Armamos el equipo donde también está mi primo (Pileta). Somos 4 o 5 que trabajamos para el boxeo. Yo ya cumplí lo mío con mi carrera como boxeador; fui campeón del mundo. Ahora me metí en el tema de ser promotor, donde las cosas que hago las quiero hacer bien y lograr muchas cosas. Ya tenemos nuestro primer campeón mundial que es el Puma (Fernando Martínez, titular supermosca de la FIB). Lograr eso lleva mucho tiempo y a nosotros como empresa nos llevó tres años. Eso es muy importante para una promotora. Tener un campeón es lo mejor que nos puede pasar.

FOTO: ALF PONCE/MDZ

-Te metiste en un terreno difícil como lo es el negocio del boxeo argentino y con tres pesos pesados como el Negro Rivero, Mario Margossian y Mario Arano, quienes tenían el monopolio…
-Yo hago lo mío y ellos lo de ellos. No son competencia para nosotros porque tenemos todo el potencial. Conocemos desde abajo al boxeo porque venimos del boxeo, donde se aprende un montón, sabemos lo que piensan y sienten los boxeadores y los sabemos comprender. Si no venís del boxeo, podés hacer las cosas, pero no las hacés bien.

-¿Qué ofrece de distinto Chino Maidana Box Promotions?
-Lo que hacemos es ir a los barrios y a los pueblos. Estamos haciendo boxeo en todas las provincias. Nos metemos en las villas. Vamos con todo el equipo , nos plantamos ahí, ponemos el ring y chau. Con las entradas pagamos el evento. Vamos a fomentar el deporte, algo que tendrían que hacer todos los promotores porque es fácil estar y que venga el boxeador ya armado. Eso es fácil. Pero ir a buscarlo y hacerlo, con el tiempo se va a notar el trabajo que estamos haciendo.

-Sos parte de la última gran generación del boxeo argentino, en la cual hubo convivencia entre varios campeones del mundo como vos, Lucas (Matthysse), Maravilla Martínez, Omar Narváez y Juan Carlos Reveco, entre otros. Hoy el boxeo argentino está pasando por un bajón importante. ¿Lo ves así?
-El boxeo es como todo, tiene sus altos y sus bajos. En una época estuvo Monzón; en otra Galíndez; Nicolino Locche; después vinieron otros; y después llegamos nosotros. Ahora están Brian Castaño, el Puma Martínez. Y nosotros en la empresa tenemos tres o cuatros prospectos que también pueden ser campeones. Hay uno que seguramente lo será. Tenemos a Brian Arregui, al Bebu Verón y a Agustín Gauto. De ellos uno, seguro, va a ser campeón. Son tiempos, épocas. Espero que venga la nueva camada de campeones. La vamos a sacar nosotros.

-Bueno, pero no podemos negar que fuiste parte de la última generación dorada del boxeo argentino…
-Fue la última generación que tuvo tres o cuatro campeones a la misma vez…

-¿Por qué nunca se pudo hacer la pelea entre el Chino Maidana y Lucas Matthysse?
-Peleamos cuatro veces cuando éramos amateurs. Cuando fuimos profesionales se habló un poco pero después no sé porqué no se dio.

FOTO: ALF PONCE/MDZ

-Hubiese sido una gran pelea, ¿quién ganaba?
-Creo que yo. Siempre me tuve fe y no le tengo miedo a los golpes. Siempre fui de ir para adelante. Igual él pegaba. De todos modos le gané tres de las cuatro veces que peleamos como amateurs. Lo conocía bastante bien.

-Apenas cumpliste 31 años y después de la revancha con Mayweather dijiste ´hasta acá no más llegué´ conforme con lo logrado. Ahora, ¿nunca tuviste el síndrome del boxeador retirado?

-Me dijeron de hacer unas exhibiciones. Las iba a hacer pero después dije que no. Ahora solo me quiero dedicar a ser promotor, seguir con esto y darle el ejemplo a la juventud como que tenemos que luchar por la patria.

 

-Tuviste grandes peleas como la de Adrien Broner en diciembre de 2013 cuando te consagrás campeón welter de la AMB. Esa pelea te abre la posibilidad de enfrentar a Mayweather. Esa pelea con Broner, ¿fue la mejor de tu carrera?

-Fue una pelea muy linda. Broner la buscó toda la pelea y nunca se achicó a pesar de que estaba recibiendo. Nunca se quedó y en los últimos rounds me trató bastante mal. Pero la mejor pelea que hice fue con Víctor Ortiz (se consagra campeón welter junior), donde caí tres veces. A veces la vuelvo a ver. También me gustaron las que hice con Amir Khan y Erik Morales.

 

-¿Qué sentiste cuando se abrió la posibilidad de ir contra Mayweather?

-Ya estaba en lo último de mi carrera y ya pensando en el retiro. Después de la pelea con Broner ya estaba como afuera. No quería ni hablar de boxeo. Entonces me llamaron para decirme que iba la pelea con Floyd. Sabía que ahí me aseguraba el futuro económico.

“Después de la pelea con Broner ya estaba como afuera. No quería ni hablar de boxeo. Entonces me llamaron para decirme que iba la pelea con Floyd. Sabía que ahí me aseguraba el futuro económico”.

-¿Dónde está el diente que le volaste a Floyd Mayweather?

-Es lo tiene mi hijo. La última vez que fuimos a Las Vegas lo llevamos en una cadenita. Él se lo quedó.

-¿Fue la pelea más defensiva de él?
-Puede que sí. Yo lo ataqué todo el tiempo. Quería noquearlo, pero no se pudo. También hubo un tema con los guantes (Mayweather no aceptó los guantes con los que iba a pelear Maidana y el Chino tuvo que cambiar un día antes de la pelea). Son cosas que pasan en las peleas. Él era un boxeador muy bueno. Igual ya está, no pienso mucho en eso. Ahora pienso en los boxeadores y en el trabajo que estamos haciendo.

-Luego del fallo de esa pelea protagonizaste el PNT más caro de la historia (sacó un alfajor Guaymallén y se lo comió arriba del ring mientras era enfocado por las cámaras de HBO). ¿Tuviste problemas con esa acción? ¿Estuvo premeditado?
-Me lo pasaron ahí y me lo comí. No estuvo armado. Guaymallén era uno de mis sponsors. Después Basilotta (dueño de la fábrica de alfajores) me agradeció la publicidad que le hice.

-Después de aquella pelea, llegó la revancha. Me parece que Floyd no quedó conforme con su actuación…
-La revancha fue otra cosa. Yo estaba pensando en el retiro. Además fui lesionado de la costilla. Fui a buscar el golpe. Lo busqué hasta que se lo di pero no cayó, fue justo cuando sonó la campana.

-¿Cuál fue la clave del éxito para el Chino Maidana?
-La clave era entrenar y pensar en lo que uno quiere para su vida y su futuro. Cuando empezás a generar guita como boxeador tu cuerpo pasa a ser una empresa. Entonces lo tenés que cuidar y hacer todo bien.

FOTO: ALF PONCE/MDZ

“Cuando empezás a generar guita como boxeador tu cuerpo pasa a ser una empresa. Entonces lo tenés que cuidar y hacer todo bien”.

-¿Se va rápido la guita?

-La guita se va rápido, pero la tenés que saber invertir y cuidar. Por suerte económicamente estoy muy bien. Invertir es la clave. yo siempre le digo a los pibes que compren una casa y después otra y así. El ladrillo nunca pierde el valor y la guita siempre va a estar ahí.

-De tu infancia a hoy, ¿en qué cambió tu vida?
-Yo salí de abajo, de un rancho de piso de barro y techo de paja. Estábamos al lado del monte. Ahí me crié hasta los 8 años, porque mi viejo trabajaba en el campo, era puestero. Antes los patrones te daban un ranchito y tenías que estar ahí, con poco sueldo y te la tenías que arreglar. Estuve en el rancho ese y no reniego de eso. A algunos les molesta que muestren fotos de su pasado. A mí no me molesta nada porque salí de ahí y para mí es un orgullo. Estoy agradecido de la vida.

“Yo salí de abajo, de un rancho de piso de barro y techo de paja. No reniego de eso”.

-Hay muchos que reniegan de eso…
-No sé porqué. Tenés que estar agradecido de la vida y del que te dio. Tengo tres hijos y les puedo dar un buen estudio y una buena vida.

-¿Margarita es tu lugar en el mundo? Porque has mostrado tu deseo de venirte a vivir a Mendoza…
-Me gusta Mendoza. En realidad me gusta Argentina. Me gustaría venirme a vivir a Mendoza, pero tengo que convencer a mi familia. Mi señora no quiere saber nada. Estamos en Calchaquí (Santa Fe), pero no se quiere ir de ahí.

-Hablaste de tus hijos, ¿alguno pinta para seguir tus pasos?
-El más grande, que tiene 18 años, no quiere saber nada. El bebé recién tiene dos años. Queda la nena y estaría bueno que quiera, sobre todo porque las mujeres no se pegan muy fuerte.

-¿Y si saca la pegada del padre? Sería la primera mujer con tu pegada…
-Eso me gustaría…

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