Golovkin advierte a Canelo: “Siempre me propongo salir y reventar a mi rival, destrozarlo”

Gennadiy Golovkin es el último protagonista de la serie de DAZN The Making Of, en la que el púgil kazajo rememora los momentos clave de su carrera a través de tres episodios centrados en los combates más importantes de su vida, y comparte sus pensamientos mientras los revive delante de la gran pantalla.

El capítulo titulado La Decisión supone el mejor aperitivo previo al combate que enfrentará a GGG con Saúl ‘Canelo’ Álvarez. El kazajo recuerda su primera pelea contra el mejicano, que tuvo lugar en el T-Mobile Arena de Las Vegas en 2017 y en la que se puso en juego el título mundial del peso medio. “Durante todo el combate sentí que iba ganando, que lo estaba haciendo todo bien. Mis golpes fueron más efectivos. Creo que hice más para ganar y no soy el único que está convencido”, argumenta Golovkin, que aún hoy sigue dándole vueltas a la decisión de los jueces.

Recuerdo lo que sentí cuando los jueces anunciaron el empate. No me podía creer que uno de ellos hubiera dado una puntuación tan mala a favor de mi rival. ¿Cómo se puede ser tan injusto? ¿Cómo puede ser alguien tan incapaz y tratarnos de esta manera tan horrible? Creo que se deben penalizar este tipo de acciones”, explica.

De promesa a leyenda

Sin duda alguna, la primera aparición de GGG en el Madison Square Garden de Nueva York supuso el espaldarazo definitivo para su carrera. Fue en enero de 2013, en un durísimo combate contra el estadounidense de origen pueroriqueño Gabriel Rosado que analiza en la primera parte de The Making Of, titulada El Garden. “Cuando por fin llegas para luchar, ahí es cuando te das cuenta de que has alcanzado tus sueños. Te das cuenta de que estás en lo más alto. Estás en Nueva York, en la Meca del boxeo”, analiza.

Aquella velada, de la que Golovkin salió victorioso, tuvo además un inconveniente de última hora que el púgil supo solventar. “En ese momento estaba bastante enfermo, consideramos cancelar el combate porque tenía bastante fiebre. No podía tomar medicamentos. Mi primer combate en el Madison, ante un buen rival y estaba enfermo. Pero nadie te pregunta si estás enfermo o no. Entonces, hay que darlo todo”, recuerda. “Siempre me propongo salir y reventar a mi rival, salgo para destrozarle, no para jugar a las damas. Yo solo quería acabar con él”, concluye Golovkin.

Una lección y varias costillas rotas

Otro de los combates que ha marcado la carrera de GGG es el que le midió a Macklin, también en 2013. Tanto Golovkin como el británico-irlandés lo reviven en la segunda parte de The Making Of, que lleva por título El Golpe. Quería demostrarle que él y su equipo se habían equivocado. Mucha gente hablaba sobre este combate. Recuerdo que el equipo de Macklin alardeaba mucho, decían que estaba listo y hablaban de su experiencia y entrenamiento. Recuerdo que Macklin me dijo directamente que tenía más experiencia como boxeador y que me enseñaría lo que era el boxeo. Para mí fue un combate fácil porque fue entrar, ganar y salir”, señala el kazajo.

Su rival aún recuerda las consecuencias de aquella pelea. “Quizás era el boxeador más evitado. Este tío noqueaba a todos. En el boxeo había gente que tenía información privilegiada que sabía que este chaval era una fiera, pero el público no. Me partió las costillas. Incluso seis semanas después, cuando me levantaba rápido de la cama, o reía o tosía, me dolían las costillas. Boxear contra mí fue lo que le catapultó desde lo más profundo del boxeo a que la gente dijera: ¿Y este tío, de dónde ha salido?”, explica.

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